Por Javier Sedano/ @bambino_sedano/Puro Beisbol.

La vida de Esteban Quiroz dio un giro de 180 grados, de ser una estrella en el béisbol mexicano, teniendo fama y gran solvencia económica, todo eso lo cambió por un sueño, ahora se encuentra en los Estados Unidos, donde es uno más entre cientos de jugadores que buscan llegar a las Grandes Ligas.

Los retos han sido parte de la vida del ‘Poni’, quien desde niño, a pesar de su baja estatura, no ha habido nada que lo detenga.

Después de haber pasado algunos juegos con el equipo mayor de Medias Rojas de Boston, fue asignado a Doble A con Portland Sea Dogs, quedando lejos de las expectativas del segunda base mexicano.

“Es un equipo de aprendizaje, hay mucho joven que falla y que trata de corregir, más que nada como las sucursales de Liga Mexicana. Me ha costado estar aquí y ver lo que ya pasé allá”, comentó.

DIFÍCIL ACEPTARLO

Ambos circuitos del béisbol mexicanos son considerados de nivel importante, Triple A en el caso de LMB, si bien la LMP, no está clasificada, es aún mejor, ya que compiten desde prospectos, hasta algunos jugadores de Grandes Ligas.

Entonces, haber sido asignado a Doble A fue un balde de agua fría para el chico de 26 años.

“Al principio lo tomé mal, les dije que no quería venir a Doble A, llegaba de jugar con gente grande y de experiencia y me dijeron que no lo vea así, que están tratando de ver lo mejor para mí”, explicó Quiroz Ortiz, quien estuvo presente en la Liga de la Toronja durante 13 juegos.

“El jefe de Ligas Menores me dijo que en Doble A están los mejores prospectos de las organizaciones y querían que agarrara ritmo bateando y que mirara pitcheos de 97 y 98 mph”.

Su mejor jornada hasta el momento fue el 11 de abril ante Reading Fightins a quienes les pegó dos cuadrangulares, concretamente al panameño Harold Arauz.

En 14 juegos en Doble A con Sea Dogs, el obregonense batea .306 con cuatro jonrones y 13 carreras producidas, encabezando a su equipo en estos últimos dos departamentos.

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